Tras el éxito de la reunión de Erreway, Felipe Colombo eligió la capital peruana para inaugurar oficialmente su etapa en solitario. El cantante presentará canciones inéditas, clásicos y un proyecto nacido tras vencer años de dudas.

Tras despedirse de Lima ante más de 55 mil personas en los cuatro conciertos sold out de Erreway, Felipe Colombo se convenció de que era tiempo de ser solista. Entre maquetas, letras y canciones que había escrito en distintos momentos de su vida, entendió que había llegado la hora de dejar de postergar una decisión que lo acompañaba desde hacía tiempo. Ese camino, inesperadamente, volverá a empezar en el mismo país donde acaba de celebrar uno de los mayores éxitos de su carrera: el próximo 8 de agosto, Colombo se presentará en el Teatro Canout para ofrecer su primer concierto como solista.
La propuesta apareció cuando su nuevo álbum estaba prácticamente terminado. No buscaba repetir la euforia de los estadios ni prolongar la nostalgia de Erreway, sino encontrar un espacio distinto para presentar canciones nacidas lejos de los personajes y de las bandas que marcaron su trayectoria. Entonces comenzaron a llegar los mensajes de los seguidores pidiéndole un espectáculo propio. La invitación terminó convirtiéndose en el último impulso para aceptar un desafío que durante años había preferido postergar. «Me pareció una señal muy clara. Era el momento y era ahí, en Perú, en Lima, para cerrar un capítulo y abrir finalmente esta nueva historia“
Solista a los 40
Aunque acumula más de tres décadas entre la actuación y la música, esta será la primera vez que Felipe Colombo sostenga un espectáculo construido únicamente alrededor de su nombre. No habrá un personaje de ficción ni una banda compartiendo el protagonismo. El escenario será el lugar donde comenzará a descubrir cómo suenan esas canciones que durante años permanecieron guardadas y que ahora formarán parte de un álbum que ya se encuentra en la etapa final de producción.
El concierto mezclará composiciones inéditas con temas que han acompañado distintas etapas de su carrera. Será, además, el punto de partida de un proyecto que pretende desarrollar con paciencia y sin la presión de replicar los grandes números de Erreway. “Siempre estuve en bandas y una de ellas tenía una estructura enorme detrás. Ahora me toca caminar solo. Vamos paso a paso, pero con pasos firmes, con amor y con agradecimiento”, explica.




